Sat
Feb
6
Ayer fue la primera vez en mi vida que durante una extracción noté el calor y la densidad de la sangre mientras me la sacaban y en todo el día no puse sacármelo de la cabeza.
Lo raro es que soy donante y me imagino que se debería notar más en ese caso que son varios minutos y mucho más despacio. También pudo ser que acababa de entrar de la calle y el contraste con el frío vallisoletano hizo que notara más lo caliente de la sangre. Puede ser, lo que sí que es cierto es que es la primera vez que notaba que me estaban quitando algo.